Recuerdo aquel día, el primero de muchos otros , donde recibí la visita de ansiedad para mí hasta entonces desconocida. Cambio mí vida, cambió mis hábitos, me quitó mi independencia…. No entendía nada, no sabía que me pasaba y estuve un año de especialista en especialista, neurólogo, traumatólogo, oftalmólogo….¿que me pasaba? ¿por qué no me encontraba bien en la calle? ¿por qué sentía que me iba a desmayar? era como que me desdoblaba, no era yo. (Uffff, quienes hayan pasado por ahí, sabrán de lo que hablo, que sensación tan mala y aparentemente fuera de nuestro control). Hasta que llegó el día que un médico traumatólogo , el último que visité encendió mi bombilla y me dijo :¿ no has pensado que lo que te pasa puede ser algo psicológico? Había dado en el clavo….La ansiedad se había apoderado de mí y yo sin saberlo. Sólo sabía que mi vida ya no era mi vida. No era capaz de hacer lo que antes hacía sin problema ninguno, dependía de gente que me acompañara cuando salía a la calle y siempre con sensación de malestar y la cabeza cargada. Tampoco podía conducir….Me asaltaban los miedos, la preocupación, inseguridad… ¿os suena? ¡ Que perdida me encontraba! En esta situación también hay que añadir el desconocimiento de la gente que te rodea… Ansiedad? agorafobia? anda, no le hagas caso , no es nada…. ¿Cómo no vas a poder salir? . Es cierto que si no lo has pasado te resulte difícil entender esto. Ay!!! que gran poder tiene la mente, la subestimamos y la mente te para, si quiere te para y te hace inútil.